
Qué es el cáncer
Un grupo de más de 100 enfermedades con un denominador común: células que crecen sin control. Entender la enfermedad es el primer paso para afrontarla.
Definición
¿Qué es el cáncer?
El cáncer es un grupo de enfermedades que se caracteriza por el desarrollo de células anormales que se dividen y crecen sin control en cualquier parte del cuerpo. No es una única enfermedad, sino más de 100 patologías que comparten un denominador común: células anormales con capacidad de infiltrarse y diseminarse a otros tejidos.
Estas células pueden invadir tejidos vecinos y propagarse a otros órganos mediante la metástasis. Aunque es la segunda causa de muerte mundial, la supervivencia mejora constantemente gracias a la prevención, la detección precoz y el desarrollo de nuevos tratamientos.
Es una enfermedad muy frecuente, en parte por el envejecimiento de la población y la mejora en los sistemas de detección. Se clasifica en carcinomas, sarcomas, leucemias y linfomas, y afecta comúnmente a órganos como mama, pulmón o próstata.

Las células cancerosas se dividen sin control y no mueren cuando deberían.
Clasificación
Tipos principales de cáncer
Carcinomas
Se originan en células epiteliales que recubren órganos y tejidos. Son los más frecuentes: incluyen los cánceres de mama, pulmón, colon y piel.
Sarcomas
Afectan tejidos de sostén: huesos, músculos, grasa y tejido conectivo. Menos frecuentes, pero requieren tratamiento especializado.
Leucemias
Cánceres de la sangre y la médula ósea. Afectan la producción normal de células sanguíneas, generando glóbulos blancos anómalos en exceso.
Linfomas
Se originan en el sistema linfático, parte del sistema inmune. Incluyen el linfoma de Hodgkin y los linfomas no Hodgkin.

Mecanismo
¿Por qué se origina?
Normalmente, el cuerpo se compone de billones de células que se multiplican y dividen conforme sea necesario. Cuando una célula presenta alguna anomalía o ha envejecido, por lo general muere.
Sin embargo, si los genes que controlan el funcionamiento celular sufren alteraciones, las células pueden empezar a funcionar de manera anómala: siguen produciéndose nuevas células mientras que las viejas o anómalas no mueren cuando deberían.
A medida que estas células se reproducen de forma descontrolada, pueden superar en número a las células sanas, dificultando que el cuerpo funcione correctamente.
Evolución de la enfermedad
Historia natural del cáncer
La evolución del cáncer no es una progresión lineal, sino una serie de fases y encrucijadas críticas donde las consecuencias y alternativas varían según el paciente y el tipo de tumor.
La fase silenciosa
El cáncer se desarrolla sin manifestar síntomas evidentes durante un tiempo que varía según el paciente y el tipo de tumor. Es el foco de los programas de cribado: pruebas a personas aparentemente sanas para detectar la enfermedad en sus fases iniciales, antes de que sea perceptible.
Algunos tumores (ciertos casos de próstata o tiroides) pueden nunca llegar a ser letales: el paciente fallece por otras causas y no por el cáncer en sí.
Detección y confirmación médica
Abarca desde la aparición de las primeras señales hasta la confirmación médica. El diagnóstico suele ser complejo y requiere múltiples exploraciones para determinar el estadio de la enfermedad, que define el tratamiento más adecuado.
Las pruebas diagnósticas van desde análisis de sangre y biopsias hasta diagnóstico por imágenes: tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografías.
Abordaje activo de la enfermedad
Los tratamientos suelen estar estandarizados —cirugía, quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia o terapias dirigidas— aunque pueden estar sujetos a crisis por complicaciones o por el avance de la enfermedad.
Tras el tratamiento inicial se entra en una fase de seguimiento estable, donde pueden surgir nuevas crisis en forma de recaídas o efectos secundarios tardíos. La evolución puede derivar hacia la curación o hacia la necesidad de cuidados paliativos.
Vida después del cáncer
Los pacientes que superan la fase de control entran en una etapa de enfermedad crónica donde deben gestionar secuelas a largo plazo y el riesgo de desarrollar segundos tumores.
Los cuidados paliativos no son exclusivos del final de la vida: se integran con el tratamiento activo desde etapas tempranas, intensificándose si la enfermedad alcanza fases avanzadas. IMO es el único grupo oncológico de la región que ofrece cuidados paliativos a domicilio.
Diagnóstico de alta complejidad con Advance
Para el diagnóstico por imágenes, IMO trabaja en conjunto con Advance Diagnóstico, centro de alta complejidad perteneciente al grupo AvanMed. Esto garantiza continuidad y coordinación en todo el proceso oncológico, desde la sospecha diagnóstica hasta el seguimiento del tratamiento.
Diagnóstico
Pruebas diagnósticas
Analizamos cada caso con herramientas de precisión para confirmar el diagnóstico, evaluar la extensión de la enfermedad y definir el mejor camino terapéutico.
Analizan sangre, orina y otros fluidos corporales para medir sustancias que pueden indicar la presencia de cáncer.
- Análisis bioquímico de sangre
- Recuento sanguíneo completo (RSC)
- Análisis citogenético
- Inmunofenotipificación
- Biopsia líquida
- Prueba de marcadores tumorales
- Análisis citológico de orina
- Estudio citológico del esputo
Permiten visualizar áreas internas del cuerpo para identificar tumores, evaluar su propagación y determinar la eficacia del tratamiento.
- Radiografía
- Tomografía Computarizada (TC)
- Resonancia Magnética (IRM)
- Tomografía por Emisión de Positrones (TEP)
- Gammagrafía y gammagrafía ósea
- Ecografía
Extracción de tejido anormal para su análisis bajo microscopio. Es el método más certero para confirmar el diagnóstico de cáncer y definir las opciones terapéuticas.
- Biopsia de tejido
- Punción-aspiración con aguja fina
- Biopsia guiada por imágenes
- Análisis anatomopatológico
Tratamiento
Tratamientos disponibles
El tratamiento se define de manera personalizada según el tipo de cáncer, su estadio y las características de cada persona, en conjunto entre el equipo médico y el paciente.
- Quimioterapia: destrucción o inhibición de células cancerosas de crecimiento rápido mediante fármacos.
- Inmunoterapia: fortalecimiento del sistema inmunitario para combatir el cáncer.
- Radioterapia: radiación de alta dosis para destruir células malignas, con técnicas como IMRT, SBRT y radiocirugía (SRS).
- Cirugía oncológica: extirpación quirúrgica del tumor, con abordajes curativos, diagnósticos, reconstructivos y paliativos.
- Terapia dirigida: ataca cambios específicos en las células que favorecen la formación y diseminación del cáncer.
- Terapia hormonal: retarda o detiene la multiplicación de células cancerosas que dependen de hormonas para crecer.
- Trasplante de células madre: restauración de células madre hematológicas en pacientes con enfermedades de la sangre.
- Cuidados paliativos: atención integral del bienestar físico, psicológico y emocional del paciente.